Número 12:
Noviembre 2020

Número 12: Investigación

Historia de la Radio en Arecibo

por: Manuel Santiago Santos

Aunque la radio en Puerto Rico se estableció un 3 de diciembre de 1922, con la emisión de la señal de WKAQ "Radio El Mundo", no es hasta 21 años después, específicamente un 15 de octubre de 1945, que la Villa del Capitán Correa cuenta con su propia estación de radio. Arecibo ha sido la cuna de importantes figuras de la Radio en Puerto Rico. Músicos y cantantes arecibeños, como Rafael Balseiro, participaban activamente en programas de la emisora WKAQ en San Juan. En el 1934, el arecibeño Juan Pizá inauguró WNEL, segunda emisora radial de Puerto Rico que estaba ubicaba en el Viejo San Juan. Pizá se convirtió en el primer puertorriqueño dueño de una emisora radial en su tierra.

Sones de vida, guerra y esperanza. Raza, clase y nación en la poesía afroantillana de Nicolás Guillén

por: José J. Rodríguez Vázquez

En la primera mitad del siglo XX, durante el llamado período republicano (1902-1958), el campo intelectual cubano debatía, primero con entusiasmo y luego con cierta sensación de hastío, sobre el “ser nacional” y sus atributos. Alcanzada la independencia, las debilidades de la joven república se interpretaban como un producto de fuerzas externas e internas que obstaculizaban su plena realización. Los enemigos eran numerosos. Suficientes como para sembrar dudas en el más fiel creyente en un destino glorioso. En el plano geopolítico, por ejemplo, predominaban los intereses de un Estado imperial altanero que miraba hacia el Caribe como un desierto azul salpicado de islas poco capacitadas para autogobernarse.

¿De qué el selfie es el nombre? La desaparición del sujeto y el declinar del acto creativo a la luz de las mutaciones en las condiciones de posibilidad de la representación

por: Karen Entrialgo

En el marco de esta actividad que interroga la práctica del selfie en tanto última encarnación del autorretrato, deseo formular dos hipótesis para explorarlas. Sirviéndome de las categorías conceptuales que nos aporta el psicoanálisis y partiendo de la tesis de Lacan según la cual el sujeto es lo que se nombra, tomo distancia de la interpretación más consensual que considera la práctica del selfie como una expresión del narcisismo contemporáneo y propongo más bien que es la expresión de un proceso en el que se produce la desaparición del sujeto. Sobre el plano psicosocial, la primera de mis hipótesis sostiene que el selfie ocupa hoy el lugar del nombre propio cuya función, según la ha descrito el psicoanálisis, no se cumpliría ya. El selfie habría devenido el reemplazo técnico y objetivado de la inscripción en lo simbólico que operaba el acto de la nominación, y la proliferación de esta práctica expresaría lo que Jean Baudrillard diagnosticó como "la muerte del signo".

El “ultraje incalificable”: Mr. Esser y la corta administración socialista en Arecibo (1915)

por: Edgardo E. Ramírez Rivera

El 5 de diciembre de 1915 el Partido Socialista realizó una asamblea en el Teatro Oliver de Arecibo para atender las renuncias de varios funcionarios públicos.1 Entre las renuncias se encontraba la del alcalde Enrique Landrón, quien tomó la decisión abruptamente sin informarlo a su colectividad. La salida del alcalde era considerada peligrosa, debido a que los socialistas se exponían a perder la administración de la ciudad.

El Parque de la Abolición ponceño: Entre la visibilidad monumental del
abolicionismo y el desvanecimiento de la memoria del pasado esclavista

por: María M. Flores Collazo

En 1880, desde la ciudad de Ponce comenzó a gestarse un movimiento orientado a erigir una plaza y un monumento conmemorativos de la abolición de la esclavitud, decretada por España el 22 de marzo de 1873. La plaza fue construida, mientras el monumento pareció no correr la misma suerte; al menos, no en los términos que los concejales del ayuntamiento ponceño se habían propuesto. Sin embargo, los intentos por enunciar una memoria pública alusiva a la abolición fueron concretamente expuestos. El evento fue motivo de festejos, varios de los cuales se celebraron en aquel lugar de memoria. Pero tras el repertorio de algunas de aquellas fiestas abolicionistas, operaban otros modos de evocar la libertad de los negros esclavos; lo que indica la heterogeneidad de sentidos y significados, inevitablemente, interrelacionados con otras instancias de carácter económico, político y social.